Termoterapia

La termoterapia es el uso de calor con fines terapéuticos.

En rehabilitación utilizamos la termoterapia con diferentes finalidades, como: reducir el dolor, aumentar la amplitud de movimiento articular, reducir espasmos y contracturas musculares, aumentar los nutrientes y oxígeno en la zona afectada aumentando el flujo sanguíneo.

Aunque la crioterapia y la termoterapia tienen efectos parecidos, su uso variará en función de la lesión y el grado del tratamiento.

Por poner un ejemplo si tenemos una contractura muscular nos ayudará el uso de calor, pero si tenemos una tendinitis el uso de frío local será más efectivo para reducir la inflamación y el dolor.

Es importante pedir consejo a un profesional antes de aplicar una u otra ya que podemos conseguir el efecto contrario.

Formas de aplicar termoterapia

En los centros de fisioterapia y rehabilitación se pueden utilizar aparatos de electroterapia como:

  • Ultrasonidos.
  • Infrarrojos.
  • Baños de parafina.
  • Onda corta.
  • Microondas.

Pero en casa podemos utilizar cualquier cosa que nos proporcione calor, como:

  • Paños de agua caliente.
  • Bolsas de agua.
  • Esterillas eléctricas.
  • Baños calientes.
  • Paquetes químicos de farmacia.

Muchas ocasiones nos encontramos con pacientes que usan el calor de forma continua, aplicándolo durante largos periodos de tiempo, por ejemplo durante la noche mientras duerme.

Esto, en lugar de ser beneficioso, puede ser perjudicial.

Por norma general aplicaremos el calor en periodos de 10 a 15 o, como mucho, 30 minutos para después dejar descansar la zona.

Podemos repetir las veces que queramos hasta conseguir el objetivo, pero lo aconsejable es dejar un tiempo prudencial entre uso y uso, por ejemplo 45-60 minutos.

Usos de la termoterapia

La termoterapia provoca una vasodilatación lo que favorece el aporte sanguíneo aumentando los nutrientes y el oxígeno y ayudando a eliminar dióxido de carbono y desechos metabólicos.

Podemos utilizar la termoterapia para:

  • Reducir la rigidez articular.
  • Prevenir y mejorar espasmos musculares.
  • Ayuda a reabsorber hematomas.
  • Reduce el dolor provocado por la fibromialgia.
  • Ayuda a tratar contracturas y mialgias.
  • Tratar la bursitis.
  • Reducir edemas o abscesos utilizando agua caliente con sal.

Contraindicaciones

Como hemos dicho antes el uso de la termoterapia no siempre es aconsejable, debemos pedir consejo a un fisioterapeuta para saber cuándo usarla. Las contraindicaciones principales son:

  • Lesiones agudas.
  • Peligro de hemorragia.
  • Pérdida de sensibilidad por peligro a quemaduras.
  • Cicatrices.

Si necesitas un tratamiento de fisioterapia a domicilio, contacta con nosotros, uno de nuestros fisioterapeutas te guiará durante todo el proceso de rehabilitación.

1 comentario en “Termoterapia”

  1. ¡Qué post tan interesante! Hace poco hablamos nosotros de este tema en nuestro blog (https://fisiodanielutrilla.com/frio-o-calor/), dando unos consejos para saber identificar cuándo tenemos que ponernos frío (crioterapia), y cuándo es mejor poner calor (termoterapia). Algo que a priori parece sencillo, suele darnos bastantes quebraderos de cabeza cuando nos acabamos de lesionar o nos encontramos con un dolor agudo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir chat
Necesitas ayuda?